El autor de «Padre rico, padre pobre», pareciera no entender que cada bitcoin es divisible en fracciones más pequeñas.

El empresario y autor Robert Kiyosaki volvió a referirse al mercado de bitcoin (BTC) y las criptomonedas con un mensaje centrado en la accesibilidad económica. Según su planteamiento, «pocos pueden permitirse un BTC a 100.000 dólares», por lo que, considera, la plata sería una alternativa más viable para personas con menos recursos.

Kiyosaki argumenta que los metales preciosos son una oportunidad accesible para quienes buscan resguardarse ante la inflación. Señaló que «incluso la gente pobre puede permitirse 50 dólares en plata», mientras que un bitcoin a 100.000 dólares quedaría fuera del alcance de la mayoría.

El autor reitera una de sus máximas: «Tu beneficio se obtiene al comprar… no al vender». Con base en esa lógica, aseguró que la plata podría subir a 70 dólares y posteriormente alcanzar los 200 dólares por onza en un plazo de un año.

Esta visión lo lleva a recomendar a sus seguidores que no esperen subas significativas para entrar al mercado. «Cuando la plata esté a 200 dólares la onza, los perdedores empezarán a comprar. Por favor, no seas un perdedor», expresa.

Kiyosaki se olvida de que bitcoin tiene satoshis

No obstante, su planteamiento respecto a bitcoin omite un elemento técnico básico: la moneda digital se divide en unidades mínimas llamadas «satoshis», lo que permite comprar montos fraccionados.

Según datos en cadena recogidos por plataformas de análisis como CryptoQuant, la mayor parte de las unidades mínimas que conforman el saldo de cada usuario se concentra en rangos inferiores a 0,1 BTC.

Esta distribución evidencia que la red está dominada por tenedores con montos pequeños, lo que confirma que la acumulación minorista se realiza principalmente a través de compras fraccionarias y no mediante la adquisición de un bitcoin completo.

Además, la comparación entre bitcoin y metales preciosos no contempla sus diferencias estructurales. Es que, mientras la plata y el oro no tienen un suministro máximo conocido, bitcoin opera sobre un protocolo con una emisión preprogramada que no puede alterarse y se sabe que nunca existirán más de 21 millones de BTC.